Nuestras virtudes cardinales

Todo, lo bueno y lo malo, deja un vacío cuando se interrumpe. Pero si se trata de algo malo, el vacío va llenándose por sí solo. Mientras que el vacío de algo bueno sólo puede llenarse descubriendo algo mejor”. Ernest Hemingway (1899-1961)

Es otoño en Buenos Aires, es noche nublada y lluviosa, es humedad y gente cada vez más apurada por dejar la calle en procura de su hogar como refugio, entonces corren los minutos y por mi ventanal puedo observar cada vez la calle más vacía, si el viento que la cruza te empuja…. logras que tu apuro sea acompañado…… el viento te lleva….

La noche y mi notebook delante de mi,  me invitan a iniciar un nuevo “borrador urbano”, como siempre suelo expresar, pienso en ti, te lo dedico a ti, allí donde estés….. lograré cierta inspiración para que al leerme, sientas que tu tiempo y atención dispuesta, valieron la pena..? me alienta la esperanza que así sea….. trato de entregar lo mejor de mi, trato de regalarte un espacio sereno de reflexión compartida…..

Hacía mucho que no repasaba la etimología de la palabra cardinal, veamos en diccionario etimológico: “el término deriva del latín cardinalis, que significa lo relativo al quicio o el gozne de puerta y ventanas, documentado en escritos del arquitecto romano Vitruvio, pero también aquello sobre lo que otras cosas giran, se apoyan o dependen, fundamental, principal, como los números cardinales, lospuntos cardinales, los vientos cardinales, los signos del zodíaco cardinales (aries-cáncer-leo-capricornio)”.

Subyace el concepto de guía, de orientación, de base para evitar andar en cierto modo a la deriva, al garete, a donde lleve el viento….. quizás ese mismo viento que recién te mencionaba….. Suelo repetir en mis borradores, al contextualizarlos, respecto a nuestro entorno de cambios exponenciales, de 4ta revolución industrial, de digitalización, en una dinámica e inercia tal que, nos puede generar la necesidad de repasar nuestra guía interior, nuestra hoja de ruta personal, y en definitiva nuestra actividad. Entendiendo como tal, nuestro hacer dispuesto a propósitos, metas y objetivos establecidos, y no nuestro activismo, esto es, nuestro hacer desordenado, ansioso, agotador, yendo y viniendo para no quedar quietos y estáticos. Si tenemos un plan, tenemos actividad, si no lo tenemos es puro bullicio, activismo, con pocos o nulos resultados….es movernos para evitar quedar quietos…. estáticos.

Tengo sobre mi escritorio un libro muy interesante, se trata de “El ladoprofundo de la vida”, su autor es el Dr. Walter Dresel (Montevideo-1945). Siempre busco los buenos aportes de intelectuales de un país al que respeto y quiero mucho, como es Uruguay, país territorialmente pequeño y como tal, hoy de enorme virtud para adaptarse al cambio permanente y constante de nuestra aldea global, lo pequeño ayer defecto? pues hoy es virtud….. y oportunidad, amigos rioplatenses….

Es oportuno entonces, que te copie una cita textual del autor de referencia, porque hace a su observación respecto a nuestro mundo interior :

Se pregunta entonces el autor, ¿qué es el mundo interior?

Es el juicio que tiene cada ser humano de sí mismo (confianza y respeto por sí       mismo, autoestima).

Son sus prioridades de vida, sus necesidades y su escala de valores.

Sus expectativas hacia el futuro, esperanzas e ilusiones, o la visión negativa de su realidad actual, y el pesimismo acerca de sus posibilidades.

El sentimiento sobre sus experiencias vividas como éxitos o fracasos, sus pérdidas.

Sus necesidades satisfechas o vividas como profundas frustraciones.

Y bien, interesante espejo donde mirarnos verdad? nuestro maravilloso mundo interior… quizás para algunos refugio pasajero, mientras esperamos cada nuevo tren de la vida? quizás para otros, refugio permanente…?

Te mencionaba párrafos iniciales la etimología de la palabra cardinal y te comento entonces las cuatro virtudes cardinales, son la base de todas las virtudes:

Justicia, dar a cada quien lo que corresponda. Eterna aspiración de nuestras sociedades.

Prudencia, necesaria capacidad para, antes de cada palabra o acción, pensar en las consecuencias, para los demás y para nosotros mismos. Hacemos aquello que pensamos o, pensamos en aquello que hicimos…?

Fortaleza, nuestra capacidad para vencer temores, dudas e inhibiciones, capacidad de sobreponernos a determinadas circunstancias y volver a empezar.

Templanza, tiene mucho de moderación, de capacidad para evitar ser inmediatamente reactivos a determinados estímulos. Necesitas contar hasta 10 antes de……? podemos esperar, sin desesperar…. valorando la paciencia y certeza en el buen resultado por lograr.

No estoy compartiendo definiciones taxativas en cada virtud cardinal, procuro miradas cotidianas, tal el caso del libro del Dr. W. Dresel, que de manera muy llana repasa aspectos de nuestra vida, mundana, urbana, en la que todos vamos tras el éxito en todo aquello que nos proponemos, y es que vivimos creo yo, en un entorno de exitismo permanente….. donde acaso….. no podemos fallar…? y ahora llegado el inminente inicio del Mundial de fútbol de Rusia, todo se exacerba por momentos dramáticamente…. es triunfar, casi a como de lugar?

Sin embargo, al menos yo, no sé tú ? llevo muchas frustraciones fracasossobre mi espalda… tantas veces me equivoqué…… tantas veces por errores propios, más que forzados… y sentí ese dolor indisimulable en cada fracaso… Entonces, nos expresa Dresel: “el fracaso no es otra cosa que una manera de ver los acontecimientos de nuestra vida. Sin embargo, estamos acostumbrados a darle una significación mucho más dramática. Debemos aprender a diferenciar entre el hecho en sí mismo, y la manera de sentir lo que nos pasó”. Digo pues, sentimos de acuerdo a cómo interpretamos, y ello de acuerdo al observador que somos, según nuestro modelo mental.

Siempre recuerdo y me repito una definición que reza: si alguien va a juzgar tu vida, antes, préstale tus zapatos…”.

Un excelente aporte que nos ofrece el citado autor, pone una bisagra entre la actitud del fracasado y del que procura triunfar y comparto entonces:

Un buen ejercicio mental es ubicarse dentro de alguno de estos tres grupos:  Los que esperan que las cosas pasen. Los que hacen que las cosas pasen. Los que ni se enteran de que hay cosas que pasan”.

Es muy elocuente y creo con facilidad podemos ubicarnos en alguno de los tres grupos, siempre es nuestra actitud la que prevalece, podemos tener fracasos y no quedarnos en la queja amarga de quien fracasado emocionalmente, siente que todo y todos operan en su contra….. podemos fracasar, pero volver a intentar y volver a hacerlo, tantas veces como sea necesario…. Es un rasgo de integridad en nuestra personalidad…. Si cotizara en Bolsa la integridad, qué precio tendría, qué valor tendría….? Tú amiga, al mirar al tu alrededor…. encuentras abundancia de integridad o, escases de ella….?

Comparto en mi cierre de borrador urbano Mayo/2018 este fragmento (YouTube) del film de 1992 “Scent of a woman”, o entre nosotros, “Perfume de mujer” con un excelente Al Pacino…. Su director fue Martin Brest, Hablando de “integridad”:

Gracias por tu valioso tiempo en leer mi borrador. Vaya pues mi abrazo agradecido.

Dedico este borrador, muy especialmente a mi querida madre (1930-2018) Hasta siempre Vieja…….!!

 

Escrito por: https://seguridadsocial21.wordpress.com/2018/05/31/nuestras-virtudes-cardinales/

 

 

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