El Foro Económico Mundial y el futuro de las ciudades

 Las ciudades del futuro tendrán necesariamente que ser más sostenibles: por eso es fundamental la movilidad eléctrica. El Foro Económico Mundial (WEF) indica las estrategias que hace falta poner en marcha desde ahora para difundirla de forma significativa, empezando por el transporte.

Nos encontramos frente a un fenómeno nunca visto antes en la historia: más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades, un porcentaje que aumenta constantemente.

Por lo tanto, es indispensable que las zonas urbanas se equipen para llegar a un modelo sostenible, en especial por lo que se refiere a energía y movilidad.

Afortunadamente, este cambio histórico ocurre en una situación en la que la tecnología nos ofrece las herramientas más adecuadas, empezando por el transporte eléctrico: una solución eficiente para reducir la contaminación en las ciudades y la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

El problema es cómo aprovechar desde ya mismo las oportunidades que la tecnología nos brinda. Para contestar esta pregunta el Foro Económico Mundial (World Economic Forum) publicó un informe titulado “Electric Vehicles for Smarter Cities: The Future of Energy and Mobility”. El documento fue redactado, en el marco del proyecto “Grid Edge Transformation”, por un grupo de expertos del mundo de la energía, entre los cuales se encontraba el Consejero Delegado y Director General de Enel, Francesco Starace, en su calidad de copresidente del Comité Directivo, y el otro copresidente, Jean-Pascal Tricoire, presidente y Consejero Delegado de Schneider Electric.

Ya desde su título, el informe se centra en la necesidad de una estrategia integrada en la que la movilidad eléctrica no sea un elemento aislado sino bien integrado, y al mismo tiempo favorezca los otros componentes que caracterizan a las ciudades inteligentes: la producción de energía y los sistemas de acumulación de electricidad descentralizados, las redes inteligentes y la construcción eficiente. Todo ello controlado gracias a la digitalización creciente de la red y los servicios urbanos.

Concretamente, el WEF recomienda tres líneas de acción.

En primer lugar, se requiere un enfoque específico para el mercado de referencia, que considere las características locales en términos de infraestructuras, diseño urbano y hábitos de transporte.

Un enfoque que contemple la participación de todos los actores implicados: responsables políticos a escala nacional y global, urbanistas, productores de vehículos, empresas energéticas y empresas de servicios para la movilidad. Esta colaboración es fundamental para plantear – por ejemplo – un cuadro normativo más favorable, crear tarifas flexibles y mejorar el conocimiento de las ventajas del transporte eléctrico por parte de la población en general.

En segundo lugar, junto a los vehículos privados, es importante promover la movilidad eléctrica en el transporte público, los taxis y los coches compartidos, es decir, los vehículos que más tiempo pasan circulando por las calles de las ciudades, transportan el mayor número de personas y cubren distancias más largas.

Por último, hay que desarrollar las estaciones de carga públicas, un factor decisivo para la difusión de la movilidad eléctrica, y elegir su ubicación, adelantándose a la evolución de la movilidad urbana, yendo así hacia modelos de transporte cada vez más compartidos y automatizados.

“El nuevo informe del World Economic Forum ofrece una descripción detallada de esta oportunidad sin precedentes en la intersección entre energía y movilidad” Francesco Starace y Jean-Pascal Tricoire escriben comentanto el informe.

Siguiendo estas líneas de acción, la electrificación del transporte, destaca el informe, no es solamente una ventaja para el medioambiente, sino que tiene un impacto positivo en la movilidad misma: los vehículos eléctricos serán cada vez más convenientes para los consumidores, quienes, en una perspectiva de gestión inteligente de la energía, podrán decidir efectuar las cargas cuando el precio de la electricidad sea más barato o cuando las fuentes renovables produzcan más.

Además, con los modernos sistemas de carga bidireccional, un coche eléctrico puede devolver a la red la energía inutilizada, convirtiéndose en una especie de batería móvil que contribuye a estabilizar la red, como en la tecnología V2G desarrollada por nuestro Grupo.

Por supuesto, las exigencias cambian de acuerdo con las ciudades y, por consiguiente también las soluciones serán diferentes.

Por eso, el informe presenta algunos ejemplos significativos, entre los cuales se encuentran modelos virtuosos como Oslo, y al mismo tiempo enseña cómo adaptar las soluciones estratégicas para la electrificación del transporte en contextos urbanos diferentes como San Francisco, París y Ciudad de México. Porque la sostenibilidad es un valor para todos, no solamente un lujo para los países más ricos.

 

 

Fuente: enel

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