Cuando decides ponerte retos

Por: Ana Domínguez

Cuando decidimos ponernos retos en nuestra vida y hacer aquello que nos gusta, y eso que nos gusta tiene que ver con habilidades creativas, artísticas, posiblemente para muchos de nosotros, al menos al principio, debería ser más importante el proceso creativo que la obra en sí porque lo que queremos es aprender. Pero para ello deberíamos desinhibir nos completamente, actuar libremente sin esperar la aprobación de otras personas.

Para que esa actividad que vamos a comenzar sea de nuestro agrado y la vivamos de forma placentera, deberíamos poder introducirnos en ese nuevo mundo, abstraernos de lo real, olvidarnos de lo que nos rodea.

Nosotros mismos nos ponemos obstáculos, bloqueos emocionales como el miedo al ridículo, que quizás es la característica más común en los adultos cuando se trata de aprendizaje artístico, porque lo que estamos aprendiendo no se parece al modelo propuesto y nos desanimamos fácilmente. Estos bloqueos generan hábitos y rutinas que limitan nuestras posibilidades creativas y nos llevan a ver que lo más importante es el resultado final, quedando fuera el placer.

Los niños, como es lógico, dibujan como niños, pero resulta que la mayoría de los adultos también dibujamos como niños, luego vamos perfeccionando.

El arte Naif (del  francés “arte ingenuo”) en  muchos aspectos recuerda al arte infantil ya que es una corriente artística que se caracteriza por la ingenuidad y espontaneidad, falta de perspectiva, gran expresividad y colorido, artistas autodidactas, que aunque no hayan recibido formación académica son sensibles a las artes.  Se ha dicho que es un arte instintivo, innato, y de sus autores que son primitivos modernos, pintores ocasionales.

Aunque este arte nos recuerde al infantil hay una clara diferencia entre el artista naif y el dibujo de un niño, el artista naif siempre se va a expresar en función de la sociedad a la que pertenece, actúa obligado, mientras que el niño sólo va a expresarse libremente, actúa de manera ingenua.

Picasso que desde muy pequeño demostró sus grandes dotes con los pinceles y que comenzó a pintar desde edad muy temprana alentado por su padre que era profesor de dibujo, decía que pintar como los pintores del renacimiento le había llevado unos años, sin embargo pintar como los niños le había llevado toda la vida, había hecho dibujos académicos siendo un niño con una precisión de la que él mismo se asustaba, pero, como él mismo decía, le faltaba la ingenuidad y torpeza de un niño.

Aunque el primer reto que te propongas es que la actividad elegida te seduzca, te provoque curiosidad, te interese, y que además te sirva para descargar y  liberar tensiones, requiere por tu parte de una implicación, de una continuidad, de un aprendizaje y profundización para ir adquiriendo habilidades que provocarán en ti esa motivación tan necesaria para continuar.  

No vas a ver resultados de manera inmediata, por lo tanto no debes frustrarte. Tan sólo debes tener paciencia.

¿Para disfrutar con el proceso de aprendizaje qué puedo hacer? Plantéate que vas a descansar de esa rutina que tanta falta te hace, que vas a  divertirte, que no tienes nada que perder y mucho que ganar, que experimentarás cosas nuevas, que está muy bien estar abiertos a nuevas ideas, a hacer las cosas de manera diferente, que vas a conocer muchas cosas interesantes, no te canses de intentarlo, te gustará.

 

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